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El portafolio que Wall Street no entiende
Doña Leonor me recibió con una pregunta antes de saludar.
—¿No has probado el bacurí? Prueba el bacurí de mi chagra.
Llevaba botas de caucho, una camiseta manga larga raída, gorra y el machete en la mano. Tendría entre cincuenta y sesenta años, era la matriarca de una familia tikuna sobre el río Amazonas, en el Trapecio, y tenía esa hospitalidad pragmática de la gente que prefiere a quien hace cosas antes que a quien habla mucho.
No vamos a explicar el Amazonas con economía
Tenía un año la primera vez que entré a una comunidad indígena. No me acuerdo, claro. Lo que recuerdo es algo que vino después, varios años después, en otro viaje. Mis papás iban a La Chorrera, Amazonas, a acompañar el trabajo de un colegio del pueblo Uitoto: asesoría en etnoeducación para que la enseñanza fuera pertinente al territorio, gestión para legalizar la tierra donde estaba el colegio, trámites ante el Ministerio de Educación para que fuera reconocido.
El currículo de la selva: cómo los niños del amazonas vencieron al abismo con ciencia milenaria
Acababa de llegar a casa, tarde en la noche, con el cansancio habitual pesándome en los hombros. Al entrar, encontré a mi esposa, Daniela, con la mirada clavada en el televisor y un gesto de profunda preocupación. Sin apartar los ojos de la pantalla, me dijo que una avioneta Cessna 206 se había desplomado en la inmensidad de la Amazonía colombiana y que, al parecer, a bordo iban tres niños (luego sabríamos que eran cuatro). La tensión se agudizó un par de horas después, cuando mi madre me llamó con la voz quebrada: existía la posibilidad de que conociéramos a los pasajeros de ese vuelo.
Niños del Amazonas y la Orinoquía: guardianes de la vida en medio de la selva
En 2023, cuatro niños indígenas sobrevivieron durante 40 días en la selva amazónica tras el accidente de una avioneta. La historia ocurrió en el departamento del Caquetá, en la Amazonía colombiana, y fue seguida por el país y el mundo entero. Lo que muchos interpretaron como un milagro fue, en realidad, la manifestación concreta de saberes ancestrales transmitidos por generaciones.
La Amazonía: sujeto de derechos, objeto de abandono
En Colombia tenemos una inclinación casi literaria a responder las tragedias con frases memorables. Cuando el problema es inmenso, la solución suele ser jurídica. Cuando la realidad es escandalosa, la elevamos a doctrina. Así ocurrió en 2018, cuando la Corte Suprema de Justicia declaró a la Amazonía colombiana sujeto de derechos en la sentencia STC4360-2018. La decisión afirmó que la Amazonía es “entidad sujeto de derechos titular de protección, conservación, mantenimiento y restauración”, y ordenó la construcción de un Pacto Intergeneracional por la Vida del Amazonas Colombiano.
La frase era poderosa. El gesto, histórico. El efecto, menos claro.

