FUCAI 2025: Once caminos, una sola travesía hacia el Buen Vivir
Escrito por: Ruth Chaparro
En FUCAI todos los años que pasan dejan huella.
Son años que dejan raíces.
El 2025 fue un año de raíces.
Mientras el mundo discutía el futuro de los bosques en auditorios climatizados, en los territorios indígenas de Colombia se sembraban árboles reales, se defendían ríos concretos y se abrazaban niños que todavía creen que el mañana puede ser distinto.
La Fundación Caminos de Identidad – FUCAI presentó su Informe de Gestión 2025 . Pero más que un documento, lo que allí respira es un territorio que se mueve.
Once proyectos, una sola memoria
Once proyectos ejecutados en La Guajira, Amazonas, Vichada y Meta.
Once caminos que hablan de autonomía territorial, soberanía alimentaria, protección integral de la niñez, control social ciudadano y resiliencia climática.
No fueron intervenciones aisladas.
Fueron procesos.
En La Guajira, la Sentencia T-302 dejó de ser letra fría para convertirse en vigilancia activa y exigibilidad real.
En la Amazonía, la defensa del territorio se tradujo en sistemas agroforestales, rehabilitación de hábitats degradados y fortalecimiento de guardias indígenas.
En Saracure Río Cadá, niñas y jóvenes aprendieron que su dignidad no es negociable.
En Puerto Gaitán, el diálogo territorial mostró que la concertación es posible cuando se respeta la palabra indígena.
Porque somos parte del todo
En 2025, FUCAI también cruzó fronteras.
Participamos en el Congreso para la Protección de los Bosques Tropicales convocado por Misereor en Berlín, con representación de diez países. Allí, entre voces diversas, llevamos la palabra de la Amazonía colombiana y la experiencia concreta de comunidades que no hablan de bosque como recurso, sino como casa.
También estuvimos en Puerto Maldonado, Perú, junto a Cáritas Madre de Dios, en un encuentro panamazónico con participación de cinco países. Allí comprendimos, una vez más, que la Amazonía no se defiende desde una sola orilla.
En FUCAI sabemos que somos una parte del todo.
Que la incidencia global no nace en los discursos, sino en la fuerza de lo local.
Que una chagra bien sembrada tiene más peso que muchas declaraciones vacías.
Cuando una guardia indígena protege su territorio en el Trapecio Amazónico, también está protegiendo el clima del planeta.
Cuando una comunidad wayuu exige agua, está hablando el idioma universal de los derechos humanos.
Formar opinión también es sembrar
No basta con hacer. Hay que contar.
En 2025 seguimos empeñados en contribuir a la formación de la opinión pública con enfoque de derechos socioeconómicos, ambientales y culturales. Lo hicimos a través de redes sociales, producción audiovisual, sistematizaciones, alianzas con medios regionales, nacionales e internacionales.
Porque la invisibilidad también es una forma de violencia.
Cuando una historia indígena circula, el país aprende.
Cuando una niña wayuu aparece en una pantalla hablando de su territorio, se rompe el silencio.
Cuando los medios se abren a la palabra de los pueblos, la democracia respira.
La comunicación no es propaganda. Es incidencia.
Los números que sostienen la esperanza
Once proyectos activos en 2025
Pero detrás de cada proyecto hay personas.
970 niños y niñas wayuu fortalecidos en procesos de nutrición e identidad.
120 tejedoras que innovaron sin renunciar a la memoria.
250 guardias indígenas sosteniendo el territorio.
41 comunidades Tikuna fortaleciendo resiliencia climática.
242 familias y 960 niños y jóvenes piapoco caminando entre agroecología, juego y cultura.
Ocho proyectos apoyados por cooperación internacional.
y Tres en Alianzas con sector privado.
Cuando se juntan los problemas y los sueños, los financiadores y las comunidades, el camino no lo para nadie.
Transparencia: la ética también es territorio
Seis auditorías en el año.
Sin no conformidades.
Cumplimiento tributario estricto.
Régimen especial respetado.
Cero préstamos a directivos.
Sistema contable actualizado.
Licencias legales vigentes.
En un país herido por la desconfianza, sostener la transparencia es una forma de resistencia.
La legalidad no es un requisito administrativo. Es un compromiso moral con quienes confían.
Niñez en el centro
Si algo marcó el 2025 fue la convicción de que la niñez indígena no puede seguir esperando.
Se fortalecieron núcleos de cuidado.
Se previno la violencia intrafamiliar y el embarazo adolescente.
Se articuló soberanía alimentaria con nutrición.
Se vinculó juego tradicional, deporte y formación en valores.
Un niño que siembra aprende que el hambre no es destino.
Una niña que danza aprende que su cuerpo no es territorio de miedo.
Turismo comunitario: aprender para no perderse
FUCAI cumple también con su cuota de aprendizaje SENA patrocinando a una persona de la comunidad indígena de Nazareth en formación en Turismo Comunitario.
No es un trámite. Es una apuesta. Aquí elegimos lo segundo.
El turismo puede ser invasión o puede ser puente.
Puede borrar la cultura o puede fortalecerla. Establecimos una línea de base de la oferta de turismo comunitario en el trapecio amazónico, recorrimos experiencias de este tipo de turismo en el ecuador de la mano de Maquita y nos preparamos para mejorar y optimizar lo que ya se tiene.
2026–2030: seguir caminando
El nuevo Plan Estratégico 2026–2030 ya traza el horizonte: autonomía, gobernanza indígena, soberanía alimentaria, resiliencia climática, protección integral de la niñez, incidencia política y diversificación financiera.
No se trata de crecer por crecer.
Se trata de crecer con sentido.
FUCAI no pretende reemplazar a las comunidades.
Camina con ellas.
Porque cuando los territorios hablan, el país escucha.
Porque cuando se juntan los problemas y los sueños, el miedo retrocede.
Porque cuando lo local se organiza, lo global se transforma.
El 2025 no fue un año perfecto.
Fue un año verdadero.
Y en tiempos de promesas frágiles, la verdad del territorio es una fuerza que no se detiene.
