04 De la Casa Arana a la Casa del Conocimiento

AMAZONAS

Temporada II · La educación encendió el fogón

Fausto Buinage Kudiramena

Coordinador de la Institución Educativa Casa del Conocimiento (IECC), pueblo uitoto

8 de octubre de 2026 · 4 min de lectura


Etnoeducación propia como sanación y resistencia · Pueblos uitoto, bora, okaina y muinane · Colegio Indígena Casa del Conocimiento · La Chorrera, Amazonas


La Chorrera a finales del siglo XIX era un territorio tranquilo donde los pueblos y clanes se acomodan cada uno en su territorio ancestral cuidando el legado de sus antepasados y practicando los conocimientos propios en cada una de las acciones cotidianas. Toda esta tranquilidad se acabó con la repentina llegada del primer hombre blanco de origen pastuso llamado Benjamín Larrañaga, quien llegó buscando el caucho y el personal para su mano de obra barata y esclava. Empezó el genocidio con atroces crímenes que en su momento fue denunciado por diferentes investigadores, pero al final nunca tuvo respuesta de parte del Estado colombiano, aunque fuera un negocio mundial porque había intereses económicos. Después del conflicto colombo-peruano llegan los misioneros capuchinos a recoger a los huérfanos para evangelizar y educar. Hacer educación o escuela en un sitio tan doloroso es sanar las heridas, limpiar las lágrimas y al mismo tiempo resistir, aunque el Estado no lo tenga en cuenta, sin embargo, la labor de los misioneros fue un alivio para tenerlos como sus protectores paternales y espirituales.

Como indígena siempre tuve el sueño de estudiar y prepararme al máximo para educar a mis coterráneos, concientizar al máximo a mis paisanos para no caer y vivir el mismo sufrimiento de nuestros antepasados, estudié varios años en los centros religiosos y públicos. Toda esa labor se dio gracias a la ayuda de algunos misioneros. Una vez terminado el curso de filosofía pura en Bogotá fui nombrado como docente para laborar en un nuevo colegio de La Chorrera. Este colegio para su funcionamiento era filial del colegio de San Juan Bosco de Leticia, para su funcionamiento la organización indígena buscó a FUCAI para ser los asesores profesionales en área de educación. Puedo decir que FUCAI tiene unos profesionales idóneos para liderar los procesos educativos y comunitarios con los pueblos indígenas.

“Todos los líderes del resguardo Predio Putumayo se congregaron en diez talleres para construir el PEC, allí se trabajaron las áreas generales y áreas específicas étnico regionales de la nueva institución educativa, se hicieron los planes de estudio, los planes de área, el manual de convivencia, misión y visión, su filosofía, los perfiles de docentes y estudiantes y todas las normativas del Ministerio de Educación. Todo el trabajo terminó satisfactoriamente en 1999 cuando salen los primeros bachilleres. El trabajo con FUCAI empezó en 1994, fue un trabajo exitoso ya que con su experiencia profesional ayudó a construir un PEC que sigue funcionando en la actualidad. Además la fundación FUCAI ayudó a preparar líderes comunitarios en el programa de ESFODIN y hoy son los que ayudan a mejorar el proceso comunitario en el liderazgo. Gracias a ese esfuerzo de FUCAI el Colegio Casa del Conocimiento lleva 27 promociones con un total de 500 egresados diurno y nocturno. Estos egresados han ido a sus comunidades a reforzar organizativo con miras a la entidad territorial.”

Gracias a la asesoría profesional de FUCAI y todo el proceso educativo también se incidió en la profesionalización de los primeros indígenas en bachiller pedagógico y luego la educación superior en alianza con la Universidad del Bosque. Se formaron los primeros licenciados indígenas en áreas matemáticas, biología, artística, español y literatura y ética y humanidades, luego con el Centro Regional de Educación Superior CERES y UPN se licenciaron los primeros biólogos, todo fue con la asesoría de FUCAI. Como podemos ver FUCAI ha caminado junto con los procesos indígenas y ha orientado a ser más eficaz y con alta credibilidad asesores profesionales e idóneos.

Toda esta ardua labor de FUCAI la han continuado los egresados de la Casa del Conocimiento y hoy contamos con muchos profesionales trabajando en muchos departamentos de Colombia en obediencia a las directrices propuestas por los mayores, mayoras, líderes profesionales indígenas que con esfuerzo y dedicación están reconstruyendo una vida digna y un buen vivir hacia el futuro. El proceso continuará y si es necesario volveremos a llamar a FUCAI con el fin de asesorar para una universidad propia e indígena de La Chorrera.

La Casa del Conocimiento es hoy en día el símbolo de una educación propia e intercultural en manos de directivos y docentes indígenas del territorio, como el aliciente de la superación de la historia trágica de los pueblos indígenas de La Chorrera y el resurgimiento del conocimiento mediante la identidad propia. Es posible reconstruir una sociedad con valores propios y con conocimiento del mundo occidental sin olvidar su cultura y su historia. Como resultado hoy en día los jóvenes son los cantores en los bailes tradicionales, son los representantes de actividades culturales, en otros espacios nacionales.

“El Colegio Casa del Conocimiento lleva 27 promociones con un total de 500 egresados diurno y nocturno”

 
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