Orinoquía:

Niñez, territorio e identidad.

Nuestro camino es la identidad.

En la Orinoquía, ese camino se recorre junto a pueblos que llevan siglos gobernando sus territorios.

La Orinoquía que acompañamos:

La Orinoquía que acompañamos:

La Orinoquía colombiana es una región de sabanas, ríos y bosques de galería, donde conviven pueblos indígenas con sistemas de vida profundamente conectados al territorio. Es también una región en transición: la presión de la agroindustria, la ganadería extensiva y los megaproyectos amenazan los territorios ancestrales y las formas de vida de sus habitantes.

FUCAI trabaja en la Orinoquía porque nuestro centro es la periferia. Acompañamos a comunidades indígenas en procesos de gobernanza territorial, fortalecimiento de autoridades tradicionales y defensa de derechos colectivos. Nuestra presencia en esta región se basa en relaciones de confianza construidas a lo largo de años de trabajo conjunto.

Gobernanza y gobierno propio:

Los pueblos indígenas de la Orinoquía tienen sistemas de gobierno propios que han regulado la vida comunitaria durante generaciones. FUCAI fortalece estos sistemas a través de:

Desafíos territoriales:

La Orinoquía enfrenta presiones crecientes: expansión de la frontera agrícola, proyectos extractivos, colonización y debilitamiento de las economías tradicionales. FUCAI acompaña a las comunidades en la defensa de sus territorios frente a estas amenazas, fortaleciendo su capacidad de negociación, su conocimiento legal y su articulación con redes de apoyo nacionales e internacionales.

Queremos un discurso que se pueda comer, beber y respirar. En la Orinoquía, eso significa estar presente cuando las comunidades lo necesitan: en las asambleas, en los diálogos con el gobierno, en la defensa cotidiana del territorio.